Juntos Venceremos
sábado 18 de julio de 2026

Un recuerdo de Majané

ARIELA SCHMIDT EN EXCLUSIVA PARA ENLACE JUDÍO

Cuando pensamos en nuestra infancia siempre hay un recuerdo único, un recuerdo de amistades entrañables, de un ambiente especial; este recuerdo, un majané, pueden ser diferentes imágenes grabadas en la memoria. Todos alrededor de la fogata, haciendo shmirá, viendo las estrellas, cantando al ritmo de la guitarra, bailando rikudim, o esos tiempos con nuestra kuvtzá, esos amigos que nos acompañaban por días enteros y por experiencias inolvidables, la kuvtzá se convirtió en una familia, el majané en una huella en nuestras vidas.

Pero un majané no es sólo un buen recuerdo o una experiencia, en él muchas veces podemos encontrar tantos valores que nuestra sociedad actual ha perdido, es un momento único para que un joven o un niño pueda estar en contacto con la naturaleza, aprender de ella, conocerla, comprender lo que es pertenecer a un movimiento juvenil, la unión, ponerse en contacto con su ser más intimo lejos de la casa, lejos de la vida material, aprender valores como el compartir, escuchar, la humildad y muchos más que son inexplicables y sólo con la experiencia del día a día del majané podemos entenderlos y que nos dejen marcados para siempre.

El majané es un lugar en el que los jóvenes encuentran identidad con su pueblo, su cultura, su historia y lo más importante, sus valores, una manera única de experimentar, aprender y sentir todo ésto, siendo sin duda uno de los mejores y más importantes momentos que un niño y joven pueden vivir.

Las tnuot (movimientos juveniles) como Hashomer Hatzair, siguen ofreciendo a los niños y jóvenes esta increíble oportunidad. Y tú, ¿te acuerdas de alguna experiencia inolvidable en un majané?

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