avatar_default

Enlace Judío México.- ¿Acaso todos los soldados alemanes que participaron en la Segunda Guerra Mundial eran nazis? ¿Será que todos los nazis cometieron actos criminales durante la guerra?

MÓNICA DANA PARA ENLACE JUDÍO

Muchas veces nos preguntamos cómo fue posible que los nazis cometieran tantas barbaridades. Heinz Drossel nos da una importante lección mostrándonos que no se puede juzgar a una persona por su uniforme y que no todos los soldados nazis eran inhumanos, ya que muchos de ellos no tenían alternativa. Era una cuestión de elección entre la vida y la muerte.

Heinz Drossel participó como teniente alemán durante la Segunda Guerra Mundial, en la cual destacó por ayudar clandestinamente a judíos de la persecución nazi. Sus padres, Paul y Elfreide Drossel, expresaban fuertemente su oposición al nazismo. Completó la carrera de leyes y se rehusó a colaborar con el partido nazi y sus afiliados, por lo que le prohibieron ejercer su profesión.

A pesar de que su rechazo al nazismo fue claro, fue llamado a participar en el ejército en la invasión a Francia en 1940. También luchó en el frente ruso, donde lo promovieron a oficial.

Aunque no lo aparentaba, Drossel se arriesgaba ayudando a judíos y soldados enemigos. Existe un episodio en el cual le ordenaron llevar un soldado ruso a un batallón para ser asesinado y Drossel lo llevó en la dirección contraria evitando así que lo mataran. “No soy un asesino, soy un ser humano”, le dijo al soldado.

Otro caso muy conmovedor sucedió en 1942, cuando una mujer judía de nombre Marianne estuvo a punto de saltar de un puente, pues al ver a Drossel con su uniforme, entró en pánico y prefirió saltar con tal de no ser descubierta por el oficial. Al ver lo que sucedía, Drossel calmó a la mujer e incluso la ocultó en un apartamento que no utilizaba. Después le dio dinero para que pudiera encontrar un lugar seguro dónde quedarse.

Drossel, junto con sus padres, fueron también de gran ayuda para los Fontheim, familia de origen judío que había sido reportada. Ellos intentaban escapar de los campos de concentración. Drossel y sus padres no sólo los ayudaron a ocultarse, sino que también les ofrecieron su casa de Senzig, un pueblito cerca de Berlín.

En 1945 lo enviaron de nuevo a la frontera soviética donde le dieron órdenes de atacar a las tropas enemigas y él se negó a cumplirlas. La SS intentó fusilarlo por su desobediencia, pero él dio la orden a sus hombres de atacar a la SS por lo que fue arrestado y condenado a pena de muerte.

Por fortuna, Drossel fue liberado del campo de prisión soviético y regresó a su casa de Berlín que estaba destruida. Ahí se reencontró con Marianne Hirshfield, la chica del puente, quien se convirtió en el amor de su vida y con la cual contrajo matrimonio en 1946. Volvió a retomar su carrera como juez hasta 1981 cuando se retiró. En 2001 el gobierno alemán le otorgó el reconocimiento más alto de la nación. También le otorgaron la medalla Wallenberg en la Universidad de Michigan y ha sido merecedor de ser reconocido por Yad Vashem como justo entre las naciones.

“Después de tener el honor de Yad Vashem he hablado ante más de cincuenta mil alemanes de primaria y secundaria. Es necesario motivar a los jóvenes a tener coraje para ser ante todo, humanos.”

 

Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío.

Destacadas

Exclusivas

Judaísmo


DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí