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Enlace Judío México e Israel – Hace unos días escribimos acerca de los tesoros que el ejército romano robó del Templo de Jerusalén, y que esos tesoros fueron utilizados para sanar la economía del Imperio romano, que estaba al borde de la ruina, y llevarla a 20 años de prosperidad. El dinero judío fue suficiente también para erigir en Roma templos paganos, arcos de triunfo y hasta el anfiteatro mas grande del mundo: el Coliseo.

Explicamos que parte de estos fondos provenían de los artefactos saqueados del Bet haMiqdash como la Menorá, etc. y otra parte de la venta de esclavos judíos que eran rescatados por sus hermanos a un altísimo precio.

Pero creo que todo lo mencionado no es suficiente para cubrir el déficit de un imperio. Y también hay que tener en cuenta que Flavio Josefo y otros historiadores mencionan que los romanos se llevaron de Judea “enormes” (en realidad dice: “infinitas”) cantidades de dinero, esto es, monedas de cobre, plata y especialmente oro. ¿De dónde salían esos grandes tesoros del Bet haMiqdash? ¿Por qué un templo necesitaba tanto dinero?

No me estaba siendo fácil encontrar una respuesta. Así que decidí llamar por teléfono a mi amigo el rab Tzvi Shalva. El Rab Shalva vive en la colonia KARME TZUR en el territorio de Judea y Samaria, en Israel y ha dedicado su vida a estudiar un tema: El Bet haMiqdash. Hace unos meses fui a visitarlo y tuve la ocasión de participar en un par de clases en su extraordinario Kolel, fundado y dirigido por el Rab Shalva, donde los estudiantes se dedican a estudiar un solo tema: El Bet HaMiqdash.

¿Quién mejor que el rab Salva para responder mis inquietudes acerca de la cantidad aparentemente excesiva de dinero que había en el Bet haMiqdash?

El rab Salva me explicó satisfactoriamente lo que yo necesitaba entender.

Su respuesta también me hizo pensar en el error que por lo general todos cometemos: pensamos en un Templo, solamente como institución religiosa y nos olvidamos que los Yehudim somos una nación (NO una religión) y que cuando estábamos en nuestra tierra, nuestro gobierno soberano tenía una división de poderes parecida a la de los gobiernos modernos: poder ejecutivo, judicial y legislativo. Y cada uno de estos poderes tenía varios “ministerios” o “secretarías” bajo su jurisdicción.

El poder ejecutivo estaba a cargo del Rey, e incluía por ejemplo, el ministerio del interior, exterior, defensa, etc.

El Bet haMiqdash albergaba en sus instalaciones, entre otras cosas, al poder legislativo y al poder judicial. Y muchas instituciones nacionales estaban bajo el mando del segundo hombre con más autoridad en la nación de Israel: el Cohen Gadol, quien administraba varios ministerios y sus respectivos presupuestos.

A continuación algunas ilustraciones que escuché del rab Shalva.

1. MINISTERIO DE JUSTICIA: La administración del poder legislativo, las cortes judiciales, la corte suprema de justicia (Sanhedrin, Bert haDin haGadol, Lishkat haGazit, etc). Todo esto, incluyendo su presupuesto, estaba bajo la supervision y administración de la “Oficina del Cohen Gadol”.

2. MINISTERIO DE EDUCACIÓN: Escuelas públicas, Yeshivot, Bate Midrash, también estaban bajo la administración de la Oficina del Cohén Gadol.

3. MINISTERIO DE DEFENSA: Lo que correspondía a la defensa de la ciudad capital, Jerusalén, por ejemplo, el mantenimiento y el fortalecimiento de sus murallas, etc. estaba bajo la administración del Cohén Gadol.

4. MINISTERIO DE OBRAS PUBLICAS: El departamento de este ministerio que se ocupaba del mantenimiento, reparación y ampliación de las rutas y caminos por los cuales llegarían millones de judíos 3 veces por año al Bet haMiqdash y la construcción, el mantenimiento y la reparación de las cisternas de agua en los caminos que llevaban al Bet haMiqdash, estaba bajo la administración del Cohén Gadol.

5. MINISTERIO DE HACIENDA: Toda la plata que quedaba en deposito para huérfanos, viudas, era depositada en las arcas del Bet haMiqdash. Se estima que había entre 4 y 8 millones de judíos viviendo en Israel en los tiempos del imperio Romano. cada año se recolectaba una moneda de plata de un valor equivalente a 5 dólares, más o menos por familia (hombres mayores de 20 años). Pero ésta es solo una parte “insignificante” de todo lo que se recolectaba por donaciones de dinero, propiedades, objetos preciosos que donaban los judíos de Israel y especialmente las generosas donaciones de cientos de miles de judíos que vivían fuera de Israel, mucho de ellos en una muy buena posición económica. El Rab Shalva me dijo: “Imagínate si todas las donaciones que todos los judíos del mundo hacen hoy estuvieran dedicadas exclusivamente para el bet haMiqdash”.

6. MINISTERIO DE ASISTENCIA SOCIAL: Una de las oficinas más importantes del Bet haMiqdash era la Lishkat Jashayim. Este fondo estaba dedicado a la asistencia social que llegaba de manera anónima y era administrado por un secretario o guizbar bajo la supervision del Cohén Gadol y que estaba dedicada a ayudar anónimamente a todo tipo de personas que necesitaran asistencia económica. Como un fondo de Tsedaqá anónimo pero a escala nacional.

El Bet haMiqdash funcionaba como el Banco Nacional, el Tesoro de la Nación, o la Reserva Federal Todo el dinero que se necesitaba para el presupuesto de estos ministerios, secretarías públicos, fondos públicos, etc. —lo que equivaldría hoy en día al GDP (Producto Bruto Interno) de una nación desarrollada— estaba depositado en las arcas del Bet haMiqdash.

Cuando los romanos destruyeron el Bet haMiqdash y robaron todos estos fondos la nación de Israel como tal, ya no pudo funcionar.


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