Enlace Judío – Una de las mitzvot (mandamientos / tradiciones) más importantes y que más amor ha despertado en el pueblo judío es el de tefilín. Son unas cajas pequeñas de cuero que incluyen pasajes de la Torá y se usan dentro de los rezos. Se les asigna un grado de sacralidad y se les da un respeto singular. Lo que hace tan especiales a los tefilín es el nivel de intimidad que el individuo genera al usarlos dentro de su rezo. Le recuerdan a la persona la Akedat Itzjack (Atadura de Isaac) y le ayudan a mantenerse presente y ha tener la concentración necesaria que la actividad ritual requiere. Lo impulsan a vivir en su cuerpo aquello que enuncia con las palabras. Por eso son muchas las explicaciones que los distintos comentaristas y rabinos han dado a la importancia de los tefilín en la vida y la práctica judía. Rab Hirsch en Horeb se explaya sobre ellos las siguientes ideas surgen de su escrito.

Los fragmentos de Torá dentro de los tefilín

Los tefilín tienen en su interior cuatro fragmentos de la Torá. En los cuatro se encuentra escrito el precepto de usar los tefilín y que sea “una señal entre tus ojos”. Como remarca rab Hirsch cada fragmento tiene en sí mismo una enseñanza que trasmite al individuo. Al usar los tefilín, la persona procura interiorizar las enseñanzas que ese pasaje contiene. En sí, es una forma de asumirlas y de hacer que el conocimiento se exprese en sintonía con todo lo que el ser humano es: que exista y se exprese tanto de forma externa como interna. La palabra (ot) significa darle expresión externa, (zijron) significa recordar, es decir, tener en mente, hacerlo consciente y (totafot) significa adorno o joya, es decir que representen para ti orgullo y belleza. Las tres palabras se usan cuando la Torá se refiere a la obligación de los tefilín, para rab Hirsch eso es lo que debe representar las enseñanzas y los escritos en nuestras vidas: la sabiduría bajo la cual nos guiamos, actos externos de expresión y una joya en nuestras vidas.

El primer fragmento (Éxodo 13: 1 – 10) habla de la salida de Egipto, nos recuerda la importancia de santificar y dedicar todo lo que uno posee. El segundo (Éxodo 13: 11-16), sobre la dedicación del primogénito a D-os, nos recuerda que nuestra existencia, nuestra sobrevivencia dependió plenamente del servicio y la entrega a la divinidad. En el tercero (Deuteronomio 6: 4-9), aparece el Shemá (uno de los fragmentos más conocidos de la Torá que se integra a los rezos) el cual nos recuerda la Unicidad de D-os y el entregarnos absolutamente (cuerpo, alma, recursos) a Él. Mientras que el cuarto (Deuteronomio 11: 13 – 21) habla sobre las promesas que D-os da a Israel sobre la tierra, la lluvia, la escasez y la abundancia, nos enseña que nuestro futuro depende de nuestro actuar moral con respecto a D-os más que de otros elementos.

1) : This expresses the basis ofJudaism; (2): This expresses the implementation of Judaism; (1) and (3) : These express the taking to heart of the fulfilment of Israel’s mission and dedicating oneself thereto; (2) and (4) serve as eternal witnesses for you and for mankind throughout history. Bind them round your arm nearest your heart and round your forehead in the middle over your eyes. And so, by these four underlying ideas which form the basis and essence of Judaism, dedicate to their fulfilment in other words, dedicate to a real service of God by living a Jewish life your body, your heart and your mind your possessions, your feelings, your thoughts your actions (caused by your hands), your will (coming from the heart), your thoughts (emanating from between your eyes). Putting on tefillin therefore means really accoutring oneself in the service of God.

(rab Hirsch, Horeb, Edoth)

1) : Expresa la base del judaísmo; (2): Expresa la puesta en práctica del judaísmo; (1) y (3) : Expresan la aceptación e integración al corazón del cumplimiento de la misión de Israel y la dedicación a la misma; (2) y (4) sirven como testigos eternos para ti y para la humanidad a lo largo de la historia. Átalos alrededor de tu brazo, en el lugar más cercano a tu corazón, y alrededor de tu frente, en el centro, sobre tus ojos. Y así, por estas cuatro ideas subyacentes que forman la base y la esencia del judaísmo, dedícate a su cumplimiento en otras palabras, dedícate a un servicio real de D-os viviendo una vida judía con tu cuerpo, tu corazón y tu mente, tus posesiones, tus sentimientos, tus pensamientos, tus acciones (causadas por tus manos), tu voluntad (que viene del corazón), tus pensamientos (que emanan de entre tus ojos). Por lo tanto, ponerse los tefilín significa alistarse realmente al servicio de D-os.

(rab Hirsch, Horeb, Edoth)

Su estructura

Los tefilín son como unas cajas de cuero con tiras que se amarran al brazo y a la cabeza. Básicamente están compuestos de tres partes: el contenedor (la caja), los pergaminos escritos y las tiras con los nudos. El tefilín que se coloca sobre el brazo contiene las cuatro parashiot (fragmentos de la Torá) escritas sobre un sólo pergamino. Mientras que el tefilín que se coloca sobre la cabeza contiene cuatro pergaminos distintos, uno para cada sección. “Esto te enseña que las cuatro ideas que pasan por tu mente una tras otra deben unirse en una sola voluntad que surja del corazón y culminar en una forma de actuar congruente” “This teaches you that the four ideas which pass through your mind one after the other should unite for the purposes of the one will coming from the heart and culminating in one concentrated action.”

El tefilín que se coloca en el brazo se usa de cierta manera que el contenedor toque el pecho a la altura del corazón al momento de usarlo. En cuanto al que se coloca sobre la cabeza contiene entre los pergaminos 3 y 4 un pelo de toro o de vaca, preferentemente de becerro para recordar el pecado del Becerro de Oro. Además se coloca donde inicia la línea del cuero cabelludo, se pasan las tiras por la cabeza y se amarran donde está el occipucio “el asiento de la memoria”. Los nudos a demás forman las letras del nombre Shadai, la manera en que D-os se presentó a Abraham. Dicha forma de colocar sobre el cuerpo los tefilín representa lo siguiente:

A full understanding of the content of the four parshiyoth through the medium of one’s thinking faculties (in the middle of the eyes); preserving this in one’s memory (the knot on the occiput); directing one’s heart to will this (the retzuoth falling from the occiput over the breast); and finally the will which prompts an equally dedicated implementation (the retzuah coming from the heart over the arm to the hand).

(rab Hirsch, Horeb, Edoth)

Una comprensión completa del contenido de las cuatro parshiyot a través de las facultades de pensamiento (en el centro de los ojos); la preservación de esto en la memoria (el nudo en el occipucio); la dirección del corazón para desearlo (el retzuoth [tira] que cae desde el occipucio sobre el pecho); y finalmente la voluntad que impulsa una implementación igualmente dedicada (el retzuah que viene del corazón sobre el brazo a la mano).

(rab Hirsch, Horeb, Edoth)

La fortaleza de los tefilín

Al usarse primero se coloca el tefilín del brazo y luego el de la mente. Así mismo primero se retira el tefilín de la mente y después el del brazo. Esto es así porque el objetivo de la Torá es que uno lleve a la acción el conocimiento que adquiere. Por eso es mucho más importante el corazón que la mente, por eso mismo nunca se queda puesto el tefilín de la mente sin que esté puesto sobre el cuerpo el del corazón. La base del trabajo espiritual es la acción; la búsqueda de purificar nuestras emociones y nuestra voluntad a través del conocimiento y no al revés.

Los tefilín eran pensados para usarse en todo momento. Sin embargo, no pueden desacralizarse, es decir no pueden usarse en un momento en que la persona distraiga su mente del servicio divino. No se usan cuando uno está enfermo o viviendo una situación que le impida concentrarse correctamente. El judío actual es incapaz de mantener la concentración en todo momento del día al igual que la pureza del cuerpo. Por eso el uso del tefilín fue relegado únicamente al rezo matutino para que a través de él uno tuviera la disposición a santificar su día.

Among the mitzvoth there is none which, if rightly fulfilled, sanctifies you anew every single day and raises you and hallows and equips you with Divinely given strength to live the true life in the service of God, as aJew, as do the tefillin.

(rab Hirsch, Horeb, Edoth)

Entre las mitzvot no hay ninguna que, cumpliendo con ella correctamente, te purifique nuevamente cada día, te eleve, santifique y ofrezca la fuerza Divina para vivir la verdadera vida al servicio de Dios, como judío, al nivel que lo hacen los tefilín.

(rab Hirsch, Horeb, Edoth)