Juntos Venceremos
viernes 17 de julio de 2026
Como dos leones en Sión

Rabina Delphine Horvilleur / “Como dos leones en Sión”

Drasha pronunciada por la rabina Delphine Horvilleur para el servicio de Kabbalat Shabat del 21 de febrero de 2025 en la sinagoga JEM en París.

DAA LIFNE MI ATA OMED. Entérate ante quién te encuentras.

En muchas sinagogas, este versículo de los salmos está grabado justo encima del arca sagrada, en el Aron Hakodesh. Para que cada persona en oración pueda pensar más allá de sí misma.

Saben, dice este versículo, que estás ante lo Eterno, lo trascendente, o aquello que es mayor que tú y que te obliga.

En este momento, también yo quisiera decir estas palabras… mientras, precisamente en esta sinagoga y delante de todos vosotros, están sobre el arca santa dos rostros.

Los rostros de estos dos niños muy pequeños, cuyos cuerpos fueron devueltos a Israel esta semana, y cuyo terrible final ahora conocemos. Dos caras, la de un bebé y su hermano mayor, Kfir y Ariel Bibas cuyos nombres, rasgos y cabellos en llamas se han convertido en el símbolo de tanto dolor, del duelo de todo un pueblo y quizás de toda una humanidad digna, que debe mirarlos a los ojos y tomar conciencia de este crimen indecible e imperdonable.

DAA LIFNE MI ATA OMED, Entérate ante quién te encuentras.

No sólo delante de alguien más grande que tú, sino precisamente delante de estos pequeños, aquellos mucho más pequeños que nosotros, a quienes el mundo no ha salvado. Y su mirada nos recuerda dónde debería estar la grandeza de la humanidad, y cómo está fallando hoy, cuando abandona a gente inocente.

DAA LIFNE MI ATA OMED. Entérate que están ahí, delante de nosotros.

Reconoce sus rostros y sus nombres, y colócalos continuamente ante tus ojos, en tu corazón y en tu memoria.

Precisamente en el momento en que algunos querrían olvidarlos, hacerlos desaparecer, arrancando sus rostros de los muros de nuestras ciudades, pretendiendo que su nacimiento los hiciera culpables de algo, como si su martirio ocupara demasiado espacio, confiscara el dolor de otras víctimas, constituyera propaganda, o lo que fuera.

Habran escuchado todos estos viles argumentos, habran visto sus rostros destrozados en los muros de nuestras ciudades, sus restos profanados por escenificaciones morbosas y viles de terroristas palestinos.

Y porque el mundo es capaz de esto, porque algunos todavía encontrarán excusas para quienes hacen esto, entonces juntos, todos juntos, crearemos y daremos forma a algo más.

Tal vez esa sea la solemne promesa que debemos hacer esta noche mientras nos preparamos para darles sepultura, para decirnos a nosotros mismos que si algunos desprecian la vida, entonces, aún más, la honraremos.

Y si algunos quieren ser olvidados, con mayor razón los recordaremos.

Por eso sus rostros, durante todo el período de luto, en los próximos 11 meses, estarán en las puertas de nuestra santa arca…

Y si el odio desfigura a tanta gente a nuestro alrededor, juntos prometeremos preservar nuestra humanidad.

Estas palabras pueden parecer muy grandilocuentes o tontas, pero esta noche deben decirse.

Aquí, en esta sinagoga, donde están reunidas todas las generaciones, personas de todas las edades, familias en duelo, jóvenes todavía llenos de esperanza, judíos y no judíos que nos brindan un apoyo tan valioso. Y juntos formamos una comunidad humana unida que debe asumir este compromiso solemne, en medio de esta tragedia.

Esta semana he recibido muchos mensajes de gente que me decía que ya no sabía dónde encontrar la fuerza y ​​me preguntaba: ¿cómo puedo no odiar, cómo puedo no dejarme asolar por el odio y la ira y el deseo de venganza, el fin de la empatía o el ascenso de la indiferencia?

Y otros me decían: ¿Cómo puedo seguir creyendo en Dios?

Y la respuesta a estas preguntas es bastante simple.

Ante tantas ignominias, la pregunta nunca es dónde está Dios, sino siempre dónde está el hombre, dónde se encuentra la humanidad hoy, de qué modo la humanidad de cada uno está sometida a una prueba y a una prueba ante tanta barbarie.

Y creo que en el fondo hay una certeza y una confianza en mí: sabremos no dejarnos abrumar por la rabia y la ira que nos desfiguran. Encontraremos, como siempre lo hemos hecho, cómo ser más fuertes, más humanos.

Más fuerte y más benévolos que aquellos que encuentran excusas para los asesinos, que aquellos que invierten las cadenas de responsabilidad, que aquellos que bailan frente a los ataúdes, que aquellos que quieren ocultar los crímenes, que aquellos que resucitan odios ancestrales o eligen la indiferencia.

Seremos más fuertes y más humanos, más inteligentes.

 


Delphine Horvilleur, nacida el 8 de noviembre de 1974 en Nancy, es una rabina francesa del Movimiento judío liberal de Francia (MJLF). Es considerada la voz más escuchada en el judaísmo liberal en Francia.​ Periodista de formación, desde 2009 dirige la revista Tenou’a. Revue de pensée(s) juive(s). Es activista feminista y defiende una lectura abierta de los textos religiosos y la paridad del acceso al culto.