El Canal 12 reportó que las fuerzas israelíes han rodeado a unos 40 combatientes de Hezbolá dentro de una extensa red de túneles bajo la cresta de Ali Taher, en el sur del Líbano.
Esta zona se ha convertido en uno de los principales focos de tensión en los enfrentamientos entre Israel y el grupo chií respaldado por Irán.
Según los informes, las tropas han asegurado las entradas y salidas del sistema de túneles, impidiendo así la huida de quienes se encuentran en su interior. Las autoridades israelíes creen que las provisiones de alimentos y equipo de los combatientes probablemente se agotarán en los próximos días.
Ante la posibilidad de que se produzcan nuevos acontecimientos, las FDI se preparan para la posibilidad de que los combatientes cercados intenten romper el cerco o lanzar ataques contra posiciones israelíes. Funcionarios militares israelíes afirman que quienes se encuentran dentro de la red de túneles tienen opciones limitadas para escapar del cerco.
El ejército israelí describe la cresta de Ali Taher como su zona operativa más compleja en el sur del Líbano. Según evaluaciones israelíes, Hezbolá ha construido allí un extenso complejo subterráneo, con túneles y búnkeres que se extienden a lo largo de más de un kilómetro.
Se cree que la red funciona como un centro de mando y control, además de albergar depósitos de armas e instalaciones para el lanzamiento de cohetes.
Las FDI han regresado a Bint Jbeil, Líbano, una zona con un historial de terrorismo.
Israel ha llevado a cabo múltiples ataques aéreos contra el complejo subterráneo. Sin embargo, oficiales militares israelíes consideran que la profunda construcción subterránea de la instalación impidió su destrucción total desde el aire. Por consiguiente, las fuerzas terrestres se han centrado en sellar los puntos de acceso al sistema de túneles en lugar de intentar eliminar el complejo mediante ataques adicionales.
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