La Hagadá de Pésaj es un libro que se caracteriza por ser enigmático. Su propósito principal es narrar la salida de Egipto, sin embargo, en ni un momento aparece Moisés y la historia misma se narra de forma breve y tangencial. Todo el libro está lleno de misterios, de significados ocultos y pasajes alusivos. El libro entero gira alrededor de la importancia del estudio y de la duda e incita constantemente a hacerse preguntas y responderlas. Es una verdadera obra de arte.

En ella se cantan cuatro canciones características que encierran el mismo misterio del día. En su centro se encuentran principios judaicos básicos para el desarrollo filosófico y espiritual de nuestro pueblo. Todo judío que haya estado en un seder (cena ritual) tradicional, las conoce. Las primeras dos se hacen durante el seder y las últimas dos al terminar. Son las siguientes:

Canciones dentro del seder

Ma Nisthtana:

Son cuatro preguntas que hace el niño más pequeño de la cena a su padre. Se hacen casi al inicio del seder y de la lectura de la Hagadá (libro que se lee en Pésaj), justo después de haber hecho kidush (santificación del día con vino) y de haber relatado la historia del Éxodo. Son preguntas sobre el rito de Pésaj y cómo se diferencia esta noche de las demás:

En todas las noches no necesitamos sumergir incluso una vez, ¿por qué en esta noche lo hacemos dos veces?
Todas las noches comemos Jametz o Matza, ¿por qué en esta noche solo Matza?
En todas las noches comemos cualquier clase de verduras, ¿por qué en esta noche Maror?
En todas las noches comemos tanto sentados como reclinados, ¿por qué en esta noche reclinados?

Estas preguntas se han discutido, comentado y ampliado por muchísimos rabinos y fuentes talmúdicas, se refieren tanto al significado literal de lo que preguntan: Es decir por qué hacemos el rito de Pesaj y qué significa cada una de sus partes, cómo a los significados alegóricos, qué significa la matzá en nuestras vidas, qué significa la amargura de las hierbas en el día a día, etc. Curiosamente, en toda la hagadá no hay una sola respuesta directa a ni una de las preguntas; se busca que cada quién busque sus propias respuestas y cada padre responda de forma individual a su hijo.

Se ha vuelto tradición cantarlas, cada familia tiene su propia forma de hacerlo a continuación les ponemos un video donde se muestra la melodía:

Dayaeinu

Esta parte de la Hagadá se lee antes de tomar la segunda copa de vino. Se encuentra casi a la mitad de la hagadá, justo después de que se narran cómo fueron sucediendo cada una de las plagas y los milagros que hizo D-os por nosotros en Egipto.

“Daayeinu” quiere decir: “hubiera sido suficiente” o “nos hubiera bastado”. Es una canción de agradecimiento que cuenta con alrededor de 14 versos en donde agradecemos todas las cosas que hizo D-os por nosotros desde las plagas en Egipto hasta la entrada a la tierra de Israel.

Cada verso se refiere a un evento distinto y se enuncian con la misma fórmula que dice “Si nos hubiera dado (evento por el que se agradece) y no nos hubiera dado (evento que le sigue cronologicamente) nos hubiera bastado (dayeinu)” y empieza nuevamente con final de lo que se dijo. Por ejemplo el sexto, séptimo y octavo verso dicen así:

Si hubiese partido el mar para nosotros, pero no nos hubiera permitido cruzar y llegar a tierra firme – Nos habría bastado
Si nos hubiese permitido cruzar y llegar a tierra firme, pero no hubiera ahogado a nuestros opresores en él – Nos habría bastado
Si hubiese ahogado a nuestros opresores en él, pero no nos hubiera suplido nuestras necesidades durante los cuarenta años por el desierto – Nos habría bastado.

Es una forma de agradecer a D-os de forma subliminal, de decir que su bondad excede cualquier concepción, cualquier limite, es más grande que todo lo que podríamos haber pedido y lo que nos dio rebasó en bondad todo cualquier cosa que pudimos haber imaginado.

Al igual que el resto de la Hagadá, el sentido de lo que decimos no es explicito, no decimos a quién nos referimos, pero todos sabemos que nos referimos a D-os. Aquií se muestran dos videos de cómo es cantada esta canción, el primero es una versión moderna de la canción tradicional en hebreo y el segundo es una versión en Idish (idioma que hablan los judíos de Europa del Este)

Al terminar el Seder

Ejad ani yodea:

Esta canción es en hebreo y es muy buena para enseñarle a los niños las primeras palabras, porque se basa en una secuencia numérica y los versos se repiten. Las dos frases que más se repiten son: “Mi yodea” quiere decir “¿quién sabe?” o “¿quién lo conoce?” y “Ani yodea”, que es la respuesta que se da, quiere decir “yo lo conozco”.

Cada verso pregunta por un número, ejemplo: “Dos ¿quién conoce al Dos?”, “Tres, ¿quién conoce Tres?, ¿cuatro…?” Se responde diciendo “yo lo conozco,” y se menciona un elemento toraico que sea representado a través del número, ejemplo: “Dos, ¿Quién lo conoce? – Dos, Yo lo conozco, Dos son las Tablas de la ley”… “Tres son nuestros padres” … “Cuatro son nuestras matriarcas” … “Cinco los libros de Moisés” y así hasta el número trece que es la edad del barmitzvá.

Cada vez que se canta un número nuevo, se hace una cuenta regresiva cantando todos los otros versos que se mencionaron antes hasta terminar con Uno y se canta el estribillo que es: “Uno, Uno yo lo conozco, Uno es el Creador, que reina sobre la tierra y sobre el mar.”

Es una canción muy alegre que afirma la unidad de D-os y su omnipresencia a través de los eventos que se narran en la Torá. A continuación se encuentran dos videos, el primero es un video casero que trae la versión tradicional de la canción y el segundo es un remake que hizo la compañía de danza de Bat Sheva para un espectácilo que presentó:

Jad Gadya

Esta canción puede ser cantada en hebreo, arameo, idish o ladino, dependiendo de la casa donde se haga el seder. Tiene la misma estructura de “Ejad Ani Yodea” en donde cada vez que se agrega un verso se cantan los anteriores, con la diferencia de que esta canción cuenta una historia.

A través de la suerte de un cabrito que es cazado por un gato, la historia narra el ciclo de la vida y de la muerte, en donde todas los seres enfrentan a uno más fuerte que é. Así pasamos del cabrito al gato, al perro, al palo, al fuego, al agua hasta llegar al hombre y quien es llevado por el Ángel de la Muerte. Es una fora de representar que  el único ser realmente por arriba de todo es D-os. La canción puede producir varias emociones, en lo personal a mí me ocasiona tanto reverencia a través del miedo, como paz.

Por un lado D-os representa la bondad absoluta, el orden absoluto, pensar en la muerte como algo que Él maneja, como una forma de llegar a Él me produce una sensación de paz. Sin embargo, el destino de cada uno de los seres que aparecen en la canción visto fuera de contexto, puede llegar a producir angustia.

Aun así es una canción fue pensada para cantarse con niños. La tonada tiende a ser alegre y fue difundida ampliamente entre los judíos sefarditas (habitantes de España), por eso es muy común que dentro de las familias se cante en ladino. A continuación les mostramos dos videos, uno donde aparce la canción catada en ladino y el otro en arameo.