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Enlace Judío México e Israel – En unos días (el 11 de mayo) se celebra Lag Baomer es una de las festividades menores que más difusión ha tenido en los últimos siglos. Es un día en que las restricciones correspondientes al omer se suspenden para convertirse en un día de festejo. Lo que se celebra generalmente es la continuación del estudio de Torá en tiempos de adversidad y el legado de la Torá oral a través de rab Shimón Bar Yojai y su maestro rabí Akiva. Para algunos, también representa un acenso espiritual, una especie de paso intermedio entre dejar Egipto y recibir la Torá. En cualquiera de los casos se celebra con música, bailes, parilladas, fogatas, picnics o juegos de tiro al arco. Como toda tradición que no está señalada en el Talmud su origen es un tanto ambiguo al igual que el llamado “luto del omer” es un minhag, es decir, una costumbre que tiene implicaciones halájicas. En este artículo exploraremos distintas perspectivas sobre el origen de dicha tradición.

La plaga

La versión más popular de por qué se celebra Lag Baomer en círculos religiosos es que en este día cesó la plaga que mató a lo alumnos de rabí Akiva. Sin embargo, como discutimos en artículos anteriores esa postura es un poco problemática desde la perspectiva halájica, puesto que durante la época del omer no se cumplen todas las costumbres referentes al luto; además el único luto que respetamos nacionalmente es Tishá B’Av, donde también nos dolemos por la muerte de esos alumnos y de rabí Akiva mismo. Tampoco se explica por qué un suceso ocurrido en el siglo I tendría mayor peso que un evento bíblico tan importante como es la entrega de la Torá y la cuenta del omer, ni porque el cese de la plaga realmente sería un evento de festejo ya que todos los alumnos terminaron muertos tras ellas ¿qué tan distinto es a celebrar su muerte?

La explicación que se ha dado a la tradición es que no se celebra en sí el cese de la plaga sino que rab Akiva tuvo nuevos alumnos y pudo seguir enseñando Torá. Las restricciones del omer se detienen para darle honor y repeto a ese evento, no en sí mismo porque se esté terminando un luto. Bajo esta metáfora de los alumnos se celebra el estudio de Torá y el hecho de que hasta la fecha pueda ser continuado; se ve como un festejo de preparación para Shavuot. Cabe mencionar que varios rabinos como el Jatam Sofer y el Ben Yisajar, aunque respetaban las posturas que proponen dicha razón se mostraban renuentes a celebrar el día con esos motivos. Para ellos la tradición surgió en honor a un evento más místico que es la entrega del maná en el desierto.

El maná

Bajo la visión de estos dos rabinos Lag Baomer no debe ser un evento separado de la cuenta del omer y la entrega de la Torá que celebramos en Shavuot, sino un evento que fortalezca nuestro lazo con esta época. Por eso es que ellos ven más propicia la celebración del omer bajo la idea de que festejamos el man que bajaba del cielo para alimentar a los judíos en el desierto. Según la perspectiva de muchos midrashim (relatos de la tradición oral) el maná empezó a bajar 33 días después del Éxodo que implica justo los 33 días que se cuentan desde Pésaj hasta Lag Baomer. La cuenta la hacen considerando los relatos donde se dice que la matzá duró 30 días con ellos en el desierto y calculan que los judíos sintieron hambre 3 días antes de recibir el maná.

El significado de este relato para ellos es todavía más profundo porque implica la transición de haber dejado Egipto a recibir la Torá. Es decir durante los primeros 33 días tuvieron que deshacerse de todos sus deseos materiales que no les permitían tener una vida espiritual y durante los 16 días que restaban su crecimiento individual fue más en el área espiritual. La cuenta del omer se describe como una transición entre dejar atrás Egipto y olvidarnos por completo de él (los primeros 33 días) y recibir la Torá y comprometernos a cumplirla (los últimos 16). Lag Baomer es el momento donde festejamos ese crecimiento que hemos adquirido.

Rab Shimón Bar Yojai

Cabe mencionar que ambas explicaciones son formas de relacionarse con una tradición que ya existía. Sin embargo, ninguna de ellas tiene un sustento histórico más allá de la interpretación tradicional. Hay un texto del siglo XIII y otro del siglo XV que se menciona el día como un momento especial, y se refieren a los midrashim que explican las plagas. Sin embargo, no se explica bien si es un día de celebración o no. El primer recuento claro que se tiene de Lag Baomer como un festejo es del siglo XVI en el Peri Etz de rab Jaim Vital. En donde él platica como el Arizal solía ir a Meron en recuerdo de rab Shimón Br Yojai y rezar ahí.

De este libro y a través de la fuerte influencia cabalística que hubo en el mundo judío es que Lag Baomer se vuelve un festejo popular tanto en Israel como en la diáspora judía. Tradicionalmente lo que se celebra es el legado de rab Shimón Bar Yojai uno de los cinco alumnos que rabí Akiva enseñó después de la plaga. La razón por la cual celebramos a rab Shimón bar Yojai en este día es controvertida.

Algunos afirman que éste fue el día en que el gran sabio murió y que pidió ser recordado con alegría, pues fue el día en que trasmitió todo su conocimiento a sus alumnos y el día que finalmente su labor en el mundo fue completado. Sin embargo, esta posición ha sido cuestionada por varios rabinos a lo largo de la historia ya que está prohibido hacer celebraciones en el aniversario luctuoso de un gran rabino o un gran sabio. Por ello algunos dudan que la tradición haya surgido con dichos motivos. Además a rab Shimón Bar Yojai se le menciona constantemente entre los aquellos que no murieron durante la cuenta del omer, por lo cual en algunos círculos se niega esta fecha como aniversaro luctuoso. Otra explicación que se ha dado a la relación entre rab Shimón bar Yojai y esta celebración es que este fue el día en que salió de la cueva donde se escondió 15 años. En cualquiera de los casos lo que se celebra es su legado más que su sufrimiento o muerte.

Una interpretación histórica

También existe una tercera explicación que tiene un sustento histórico bastante serio, pero que encuentra mucho problema para ser aceptada tradicionalmente. Rab Yitzjack Etshalom la desarrolla claramente en la siguiente clase. Acá se señala algunos errores que hubo en la trasmisión del conocimiento durante la época cabalística con respecto a este punto partícular.

Resulta ser que no sabemos nada del Arizal más que a través de los recuentos de sus alumnos y primordialmente de aquellas anécdotas relatadas por rab Jaim Vital. Pero hay un gran problema, rab Jaim Vital no quería que sus libros fueran impresos y difundidos, por lo cual se hizo a escondidas del gran sabio en un momento en que éste estaba cercano a la muerte; se hizo de forma apresurada y rápida. Entre los manuscritos del rabino y las primeras transmisiones de los escribas que copiaron el libro se han encontrado errores. El más significativo es aquel en el que se habla de Lag Baomer.

La frase “Yom Shimjat Rashbi” “el día del regocijo de Rashbi” fue copiada con una letra de menos de tal forma que dice “Yom Shemet Rashbi” “el día de la muerte de Rashbi.” Lo cual influyó en la concepción de que Lag Baomer es el aniversario luctuoso de rab Shimon bar Yojai (Rashbi). Sin embargo, como se ha explicado fuera de dicha frase no existe ningún otro registro que mencione esta fecha como tal, es más dentro del mismo libro hay fragmentos que entran en conflicto con esa misma postura.

Otro aspecto de ese mismo párrafo es que el Arizal condena fuertemente a aquellos que hacen luto en ese día y remarca que Rab Shimón bar Yojai fue el alumno más presente de rabí Akiva. Las preguntas que rab Etshalom se hace es cuál es el motivo de felicidad de Rab Shimón bar Yojai y porque hay personas haciendo luto. La respuesta la encuentra en un suceso histórico que ocurrió en Israel en el año 363 e.C. El emperador Juliano había rechazado la cristianización de Roma y favoreció a los judíos con el permiso de reconstrucción del templo. Sin embargo, ocurrió una catástrofe, no es claro si fue un fuego o un terremoto, y el templo no pudo ser construido en el tiempo escogido. Semanas después el emperador muere y con el cualquier intento de reconstrucción.

Hay evidencias para creer que Lag Baomer se convirtió en un día de ayuno tradicionalmente, puesto que la oportunidad de recuperar nuestro templo estuvo muy cerca de nosotros y se fue rápidamente. Sin embargo, el Arizal retoma la figura de rab Shimón bar Yojai y rabí Akiva para demostrar que ese día más bien puede ser un día de festejo, pues en el futuro será el día en que el templo sea reconstruido nuevamente. La figura de rabí Akiva es importante porque el Talmud relata cómo cuando el Segundo Templo fue destruido en vez de llorar junto con los demás sabios de la época danzó de felicidad, pues si las profecías de su destrucción eran ciertas seguro las profecías del Mesías también lo serían. Bajo esta visión lo mismo ocurre con rab Shimón bar Yojai “el alumno de rabí Akiva” no se duele por la perdida del terremoto sino observa que el templo eventualmente será reconstruido y se alegra de ello. Las profecías que hablan de su reconstrucción siempre mencionan el segundo mes (el mes de Iyar) como el mes en que el templo será reconstruido; éste es el mismo mes en que se celebra Lag Baomer.

Cual sea la postura que se escoja: la reconstrucción del templo, el legado de rab Shimón bar Yojai, el maná o el cese de la plaga; lo que celebramos es la continuación de la Torá a lo largo del tiempo.

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