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Enlace Judío México e Israel – Si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también
puede corromper el pensamiento
George Orwell.

Hay quienes utilizan las palabras para disfrazar sus pensamientos.
Voltaire

Una palabra mal utilizada puede romper una relación, destruir una vida o causar una guerra. Por eso es de vital importancia utilizar las palabras adecuadas y no disfrazar lo que queremos decir con eufemismos o etiquetas para encubrir aquello que ignoramos o acerca de lo que nos sentimos incómodos. Así como a la nariz, le llamamos, simplemente, nariz, no hay razón por la que debamos de considerar vergonzosas aquellas palabras relacionadas con nuestra sexualidad.

Virginidad

Se llama virgen a aquella persona que no ha tenido experiencias sexuales. Sin embargo, esta definición es incompleta y engañosa, ya que, al escucharla, generalmente se piensa en la mujer que no ha sido penetrada por la vagina o el hombre que no ha introducido su pene. Sin embargo, las experiencias sexuales pueden ser de muchos tipos, además de la penetración pene-vagina, por lo que es erróneo considerar al himen como una especie de sello de garantía que no tiene ninguna relación con el valor de la persona.

En un pequeño poblado en el norte de Italia, una mujer que no es virgen, en el sentido de que su himen ya no está intacto, no consigue esposo, lo que es una tragedia para ella. Además, para casarse, la mujer tiene que dar una dote al candidato a esposo y en la zona hay mucha pobreza. Se dice, aunque puede ser una leyenda urbana, que las mujeres se van de su pueblo a ciudades grandes a conseguir el dinero para su dote, ejerciendo la prostitución, pero con una restricción. El cliente puede tener cualquier tipo de relación sexual con ella excepto por la vagina; puede ser sexo oral, anal, masturbación, etc. pero la mujer preserva intacto su himen, para que cuando regrese con los fondos suficientes para casarse, todavía sea virgen y pueda conseguir marido.

Vulva

Es la parte exterior de sistema reproductivo femenino. Comprende el Monte de Venus, que es la parte inferior del vientre (el pubis) que se cubre de vello durante la pubertad, los Labios Mayores y Menores y el Clítoris Está en la parte exterior de la vagina y ahí también se encuentra el Meato Urinario que es el orificio por donde la uretra expulsa la orina proveniente de la vejiga.

El origen de la palabra es incierto. Viene del latín volva que puede derivar de “envoltura”, “útero”, o “cáscara. Popularmente tiene varios nombres en todos los idiomas, algunos de los que se pueden considerar obscenos en algunos países mientras que en otros tienen significados completamente diferentes e inocentes. Entre ellos están coño, concha y pussy en inglés

Vagina

Es el conducto que une a la vulva con el útero y cumple tres funciones principales;

1.- Es el canal por donde nace, por donde sale el nuevo ser, en un parto normal. Por esto también es conocida como canal del parto.

2.- Es el conducto por donde el cuerpo femenino expulsa el producto de la menstruación y

3.- Es el lugar donde penetra el pene del hombre durante el acto sexual. Se dice que es un hueco virtual, ya que mientras no contenga nada, se encuentra completamente plegado.

En su extremo exterior se encuentra una membrana parcialmente perforada llamada himen, que puede rasgarse y sangrar durante las penetraciones de los primeros actos sexuales, causando dolor, de leve a intenso a la mujer. Sin embargo, esta membrana puede ser muy elástica y permitir la penetración sin rasgarse por completo y sin sangrar. El desconocimiento de este hecho, en algunas culturas es causa de tragedias familiares pues al no poder, el flamante marido, mostrar la sabana manchada de sangre, se sospecha que la esposa no era virgen, pudiendo ser causa desde el repudio, hasta la muerte.

La palabra vagina viene del latín vagine, que quiere decir “vaina” Un dato curioso es que, en maorí, el lenguaje de los habitantes originarios de Nueva Zelanda, mujer se dice “wahiné” y se pronuncia vaginé

Clítoris

Es el órgano sexual femenino responsable del placer. Se encuentra ubicado en su parte externa, arriba del orifico de la vagina, donde se unen los labios menores, pero por el interior se divide en dos ramificaciones que rodean la parte delantera de la vagina.

Tiene una cantidad muy grande de terminales nerviosas, lo que explica lo altamente sensible que es. La parte exterior es muy parecida al glande o cabeza del pene del hombre y se encuentra cubierta por una delgada membrana.

Al ser estimulado, se hincha al congestionarse de sangre y aumenta su sensibilidad. Si la estimulación, que puede ser con el pene al penetrar la vagina, con los dedos, de la misma mujer o su pareja, o por medio de sexo oral, la mujer llega a alcanzar el clímax, el orgasmo, que es el momento del mayor placer sexual.

Óvulo

El origen de la palabra es del latín, ovulum y esta, a su vez de ovum, “huevo”. Es la célula que contiene el material genético que aporta la mujer para formar a un nuevo ser.

Los óvulos se producen en los ovarios y empiezan a aparecer en el embrión, a partir de las 9 semanas después de la concepción. Al nacer, la mujer ya cuenta con todos los óvulos que tendrá para toda su vida.

A partir de la pubertad, los óvulos empiezan a madurar y a estar preparados para ser fecundados, esto es, para unirse con un espermatozoide e iniciar la formación de un embrión, que después de aproximadamente 40 semanas se convertirá en un nuevo miembro de la especie humana.

Cada 28 días, generalmente, un óvulo se desprende del ovario y viaja hasta el útero o matriz, a través de la Trompas de Falopio. Permanece ahí por unos días y, si no es fecundado, será desechado junto con la mucosa que cubre el útero en el proceso llamado menstruación.

Si, por el contrario, se une a un espermatozoide, el material genético de los dos se combina, el óvulo comienza a dividirse y poco después comienzan a aparecer las células específicas que formarán los tejidos y sistemas del nuevo individuo.

Ovarios

Son los órganos femeninos encargados de la producción de los óvulos y de las hormonas sexuales femeninas. Son dos, del tamaño de una nuez y se encuentran dentro de la pelvis de la mujer, uno a cada lado del útero.

Menstruación

El interior del útero está recubierto por una capa llamada endometrio. A partir de la pubertad, cuando los óvulos de la mujer ya son susceptibles de ser fecundados, esta mucosa se va engrosando para recibir al óvulo si este es fertilizado. Si esto no sucede, el óvulo y el endometrio son eliminados a través de la vagina junto con una pequeña cantidad se sangre.

Esto sucede en promedio, cada 28 días, aunque este lapso puede varias mucho de una mujer a otra. La menstruación puede durar de tres a siete días y sus manifestaciones varían de persona a persona.

Mientras hay mujeres que menstrúan sin ningún malestar, hay otras que sufren de cólicos, dolor abdominal, calambres, jaquecas y cambios muy marcados en su estado de ánimo.

A la menstruación también se le conoce como “regla”, “ciclo”, “menorrea” o “período”. La primera menstruación es llamada “menarquia” y generalmente ocurre entre los 12 y los 15 años de edad. A partir de este momento, la mujer es fértil y está en posibilidad de concebir.

A determinada edad, la mujer cesa de menstruar y la producción de hormonas disminuye. A esto se llama menopausia. A partir de este momento, la mujer deja de ser fértil y su organismo experimenta cambios que varían de una mujer a otra.

Algunas transitan a la menopausia sin experimentar nada más que la cesación de la regla mientras que otras padecen graves trastornos, como bochornos y sofocos repentinos, así como cambios en el estado de ánimo que llegan a la depresión.

En muchas religiones, una mujer en su período menstrual es considerada impura. En la religión judía, el hombre debe de abstenerse de tocar – esto incluye el abstenerse de tener relaciones sexuales – con una mujer Nidah, impura. El estado de impureza dura siete días a partir del inicio del sangrado, después de los cuales, la mujer debe acudir a purificarse a la mikveh, el baño ritual, después de lo que ya puede retomar la vida íntima con su pareja.

Mamas

Son las glándulas productoras de leche con la que la mujer alimenta a sus crías. También se conocen como pechos, senos, chichis, bubis, etc.

Están formadas de grasa y de los conductos galactóforos, por donde pasa la leche. En el centro se localiza el pezón que es el lugar por donde el bebé succiona el alimento.

La primera leche que produce la mujer después de parir se llama calostro. Este es un alimento muy importante para el bebé ya que, además de ser muy nutritivo, contiene anticuerpos que van a proveer de inmunidad a la criatura.

En la pubertad, en la mujer se comienzan a desarrollar las mamas.

A pesar de no ser órganos sexuales propiamente dicho, tienen una presencia constante en todas las expresiones de la sexualidad humana, probablemente por representar señales de atracción instintivas al sexo opuesto, al enviar el mensaje de que esa hembra será efectiva para la propagación de la especie al tener una evidentemente buena capacidad de amamantar a las crías.

Por una curiosidad evolutiva, los hombres también tienen mamas y pezones, a pesar de que estas no tienen la misma función que en la mujer.

Sin embargo, tanto en la mujer como en el hombre, son altamente sensibles y son considerados como una de las zonas erógenas importantes, que responden a la estimulación sexual, al ser acariciados y besados, experimentando una erección, un endurecimiento de los pezones.

Embarazo

Es la etapa que transcurre entre la fertilización del óvulo y el nacimiento de la cría. En promedio, en la especie humana, tiene una duración de 280 días, 40 semanas.

Inicia cuando los espermatozoides de la pareja alcanzan el óvulo maduro que ha descendido del ovario al útero y uno de ellos penetra y lo fertiliza. En este momento, el óvulo se adhiere y luego penetra en la pared de la matriz, comenzando a dividirse y a formar conexiones con el cuerpo de la madre por medio de las cuales va a adquirir los nutrientes para su desarrollo.

Durante este periodo, el cuerpo y la mente de la mujer experimentan transformaciones muy importantes.

Las primeras 8 semanas son críticas. La madre puede experimentar nauseas, cansancio irritabilidad y los famosos antojos.

Después de la semana 13 termina la parte más delicada del embarazo.

Alrededor de la semana 20, la mujer empezará a sentir los movimientos del feto y a partir de la semana 30 podrán comenzar las contracciones del útero, que tienen la función de ir acomodando al bebé para el nacimiento.

El parto normal es por vía vaginal. El bebé se coloca con la cabeza hacia abajo y el útero se comprime para empujarlo hacia afuera mediante contracciones cada vez más frecuentes.

El cuello del útero se abre y la vagina se ensancha mientras que los huesos de la cabeza del bebé que todavía son muy elásticos se deforman para permitirle pasar por el canal de parto. Una vez que sale la cabeza, el resto del cuerpo pasa con mayor facilidad y el cordón umbilical queda adherido a la placenta que se encuentra todavía dentro del cuerpo de la madre. Esta es expulsada poco después en lo que se conoce como el segundo alumbramiento.

En ocasiones, el bebé no alcanza a voltearse, o es demasiado grande. También puede ser que la pelvis de la madre sea demasiado estrecha o que se haya enrollado el cordón umbilical alrededor del cuello del bebé. Estas situaciones pueden poner en peligro la vida de ambos, por lo que se recurre a la intervención cesárea, en la que se hace una incisión en el vientre de la madre y se extrae por ella al bebé antes de que sufran algún percance.

En ocasiones, por cuestiones de salud o accidentes, el embarazo se interrumpe. Esto se llama aborto y dependiendo de las condiciones y en la etapa del embarazo que se dé, puede llegar a ser grave y poner en peligro la vida de la madre.

El embarazo también puede ser interrumpido deliberadamente, por decisión de la madre, del padre, de las familias o de la sociedad.

El aborto es un tema muy complejo y controvertido, penalizado en la mayoría de las religiones y legalmente en muchas sociedades. Hay movimientos fuertemente arraigados tanto en contra como a favor de la libertad de la mujer de elegir interrumpir su embarazo, ya sea por causas de salud, o económicos o porque haya sido resultado de una violación.

Anticoncepción

Un grave problema social lo constituyen los embarazos no deseados. Esto es serio porque generalmente se da en mujeres jóvenes, adolescentes, casi niñas y de escasos recursos.

Para tratar de contrarrestar esto, se llevan a cabo intensas campañas de educación y de información, pero, desgraciadamente, estas muestran resultados poco satisfactorios.

Durante siglos, los humanos han tratado de evitar los embarazos no deseados por diversos medios anticonceptivos.

En algunos religiones, como la católica están prohibidos y son considerados como pecados graves.

Los métodos anticonceptivos pueden consistir en barreras físicas, como los condones, que son fundas de látex (hule natural) que se colocan en el pene para evitar que los espermatozoides lleguen a la vagina. También existen barreras femeninas como el llamado diafragma, que es más complicado e incomodo de usar.

También hay anticonceptivos químicos, como óvulos, que son cápsulas de sustancias que se introducen en la vagina antes del coito, con el fin de eliminar a los espermatozoides y evitar la fecundación. De este mismo tipo son las espumas espermicidas.

En la década de los 60 del siglo pasado surgió la píldora anticonceptiva que causo una verdadera revolución, la Revolución Sexual. Es un compuesto de hormonas que inhibe la ovulación de la mujer, permitiéndole tener relaciones sexuales en cualquier momento, sin el de embarazarse.

Otro método es el Dispositivo Intrauterino. Se trata de un artefacto, generalmente de cobre, que se coloca en el cuello de la matriz y que impide la fertilización del óvulo.

Uno de los métodos más antiguos es el llamado coitos interruptus, que consiste en que el hombre, antes de eyacular, se retira de la mujer para no derramar el semen dentro de ella.

Además, hay métodos más radicales, quirúrgicos, como la ligadura de las trompas en la mujer, con lo que se impide el paso de los óvulos al útero y la vasectomía en el hombre, que es el corte de los conductos que llevan los espermatozoides a la próstata para ser eyaculados durante el acto sexual

Sin embargo, ninguno de estos métodos es 100% efectivo. Los condones pueden rasgarse o estar mal colocados y permitir la salida de los espermatozoides, las píldoras anticonceptivas no son totalmente infalibles, el evitar eyacular dentro de la vagina no es garantía de protección ya que el hombre produce un líquido lubricante mucho antes de eyacular, que puede contener espermatozoides.

…   continuará


Las opiniones, creencias y puntos de vista expresados por el autor o la autora en los artículos de opinión, y los comentarios en los mismos, no reflejan necesariamente la postura o línea editorial de Enlace Judío.

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